

Sáenz de Santamaría defiende a Aznar y su frustrada medalla apelando al "interés público"Quiero elegir frases letra a letra y, cada ristra de palabras, será el diseño exclusivo de una labor única. Con los bolillos de cerezo en las manos, moveré los hilos de seda para acabarla limpia y hacerla bonita. Después la regalaré... ¿hay mayor satisfacción? Notaréis mi estado de ánimo, el dolor de espalda y la ilusión, en cada alfiler prendido...


Sáenz de Santamaría defiende a Aznar y su frustrada medalla apelando al "interés público"





Disfrutad de las vacaciones... y volved con la felicidad puesta por montera...
Yo me quedo aquí... con los guantes puestos, para no mancharme mientras busco mi propia felicidad... esperando que, un día de éstos, cuando me levante, todo esté limpio y ordenado y la mierda del pasado, la que se mantiene con nombre de dictador, quede difuminada bajo una buena capa de cal viva, brillante, honrosa, siendo digna muestra de un futuro que todos nos merecemos... bueno, casi todos...
Sí, así me quedo yo... ronroneando entre mis libros y mis bolillos...
¡Feliz explosión de FELICIDAD!
Queralt.

Irena Sendler
Nellie Bly 



La llaman "la peineta"Es la segunda vez que utilizo un vídeo de esta gente. He meditado sobre ello y al final he decidido que merece la pena ponerlo aquí y ahora, para que quede más claro que nunca, lo que es manipular...
Señor José María Alfredo Aznar López ...
Usted no es digno de presentarse o de ser presentado. Y mil obras, que no amores, hablan por usted... y hablan muy mal. Con muy mal olor, con mucha sangre y muchas lágrimas. Usted se pasó por el flequillo la opinión pública en momentos muy duros y trascendentes. Usted ha contribuido y colaborado a que éste mundo, y no otro, sea más duro, más cruel, más peligroso, más obsceno, más miserable... y usted, no se avergüenza de ello. Tiene motivos para arrastrar una feroz depresión y no salir de su hole/home pero, lleno de soberbia y prepotencia, se pasea por "su" mundo afín dando lecciones y pavoneándose de algo que no llego a entender...
¿De qué se siente usted maestro?
¿De qué se siente usted orgulloso?
Aquí tiene a una persona que se avergüenza del personaje que usted interpreta tanto hoy como ayer. Ya lo he dicho en otras ocasiones pero no me importa repetirlo: le respeté a usted porque fue el presidente de todos los españoles durante un periodo de tiempo, aunque nunca me sentí representada sino, como ya he dicho, profundamente avergonzada... y ojalá no tuviera que seguir diciéndolo.
Usted no puede obligar a la gente a quererle ni a aceptarle por su cara bonita pues, ni todas las clínicas de belleza, le arreglan a usted el careto. Usted, no puede esperar ni exigir que se nos olvide lo que supuso su paso por La Moncloa.
Usted tiene adeptos, claro que sí. Y sus adeptos, tienen el mismo derecho que yo a opinar y a defender sus ideas. Lo lamentable, a mi juicio, es todo lo que representan usted y sus adeptos. Eso tampoco pueden evitarlo. Y me refiero al hecho de que, los que no somos como ustedes, nos demos cuenta de lo que llevan arrastrando...
En mi opinión, ustedes, todos ustedes, adeptos, acólitos y gerifaltes de poco pelo y mal puesto, tienen mucho que aprender de política, de educación, de honestidad, de lealtad, de justicia, de derechos humanos, de cortesía, y sobre todo de democracia, que engloba todo ello y mucho más. Ustedes tienen un legado, una herencia, un pasado al que no están dispuestos a renunciar y ahí es donde se les trasluce lo que son.
Han tenido que pasar un montón de años para que muchos, tengamos que reconocer nuestro error:
La generosidad de la *sociedad española, allá por los tiempos postreros del dictador y asesino, les llegó como un regalo, como una sorpresa envuelta en papel de seda. Y han demostrado a pulso que no se la merecían. Porque ustedes, en lugar de callarse discretamente y dejar que las cosas se colocaran en su sitio (al final acabarán poniéndose en su lugar aunque intenten evitarlo durante siglos), en lugar de ayudar a vivir en un país estable y sano, en lugar de aprender lo que es el respeto y la lealtad, lo que hacen es desestabilizar y sembrar dudas de todo y de todos. ¿Así es como aman ustedes a "su" España? ¿Destruyendo la paz y la convivencia? ¿Traicionando el honor y la verdad?
Les deseo que ganen las próximas elecciones. Con su Don Mariano incluido o usted al frente, si es que se deja halagar hasta replantear la necesidad. Y lo deseo de corazón porque, aquella sociedad española generosa y llena de moratones ayer, se ha convertido en una sociedad cómoda y olvidadiza que solo se preocupa de consumir y de criticar sin analizar.
Todos somos ya mayores y se espera de nosotros responsabilidad, educación, cultura y coherencia. Deberíamos ser maduros y equilibrados. Pero no lo somos.
Ganen las próximas elecciones, por favor. Acabemos de una vez con esta desvergüenza. Háganse dueños y señores de las españas y mantéenlas como plazcan. Vuelvan ustedes a hacerse dueños por derecho divino de sus pribilegios y sometan a la gente a sus conveniencias. Enséñennos de nuevo a rendirles pleitesía y a callar, porque somos ignorantes.
Una vez que lo hayan conseguido, ¿quién será el nuevo dictador? ¿Ya tienen al sucesor?
Me voy a vomitar...
Queralt.
*Sociedad española: léase, la mayoría inmensa de la gente en España, damnificados del dictador asesino y con mucho que reprochar y reclamar.




(The Station Agent)
Cuando estrenaron ésta película apenas vi unas cuántas imágenes relacionadas con el festival de San Sebastián, pero fue suficiente para saber que quería verla. No es una película grande en el sentido más comercial así que, no hubo publicidad en los medios (que yo viera, al menos), y tampoco muchas copias circulando por los cines. Como no había memorizado el título, no supe encontrarla. Busqué durante mucho tiempo y pregunté a los amigos asiduos a la gran pantalla pero, nada, no llegaba hasta ella...
Hoy, dándole al mando del televisor, aburrida de hacer lo mismo que hago los domingos por la noche, la he encontrado... ahí estaba... llamándome... y la he saboreado tanto, que quiero compartirlo.
Es la película sobre la amistad más bonita que he visto en los últimos años.
La recomiendo, os pido que la veáis y la disfrutéis con toda su sencilla naturalidad.
La entrada de hoy es más agradable, ¿no?
¡Buena semana!
Queralt.
Munilla, prelado sin alma, obispo de bronce

Señor... perdónalos porque no saben lo que dicen...
Señor... perdónalos, porque sí saben lo que hacen...
Queralt.

Queralt.