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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Lucha, CataluNYa, puede que seas la avanzadilla de una España republicana.


DIADA 2017

L'alcaldessa de Berga alerta d'un desplegament excepcional de la Guàrdia Civil

 Que la gentuza que está provocando este sinsentido, encuentre en su camino la compensación justa a sus manipulaciones, mentiras y maldades. Es triste e indignante, ver cómo personas buenas e inteligentes están siendo confundidas y empujadas a una campaña de "defensa" absurda, en base a intereses ajenos y movidas por dolorosos tics del pasado, viejos usos y costumbres que llevamos en las venas, porque fue lo que mamamos aunque nuestra madre hubiera sido parida republicana. Así hacen los desgraciados PPerastas sus campañas: manipulando con mentiras a la gente y haciéndoles sentir tan descomunal ofensa, que se lancen al cuadrilátero de las redes o en la cola del pan a defender su causa, absurda, repito, y que no responde más que a los intereses creados de unos pocos y, os informo para que lo interioricéis, a ésos pocos no les importa más que el color de su propia bandera: la del dinero. Si alguna vez han sido buenos en algo los fachas españoles, pero buenos hasta la excelencia, ha sido y es, en manipular. Los antecesores a los actuales, supieron organizar un entramado social lleno de elementos tóxicos, "agentes" durmientes que, en cuanto oyen la consigna, saltan como cabritas domesticadas sobre un diminuto tambor para exhibir orgullosos, lo que los hace luchar contra sus propios hermanos, dándole relevancia a sus "señoritos" y al beneficio de aquellos que los esclavizan... y así, sin darnos cuenta y sometidos también por el miedo durante lo que llamamos Transición, hemos llegado hasta este momento en el que los hijos y nietos de aquellos, que andaban medio escondidos detrás de la palabra DEMOCRACIA, han arañado con descaro las urnas hasta conseguir vencer a los decentes, una vez más. Instalados de nuevo en el lugar que, según ellos, deben ocupar por derecho propio al pertenecer a una raza aparte y divina, no tenían más que lanzar la consigna que activara a los "durmientes" y que sus papás y/o abuelitos dejaron como semillitas en permafrost para que, por muy estable y socialmente justas que hayan sido sus palabras y sus actos hasta ese momento, se transformaran en defensores a ultranza de aquello que les perjudica y frena la dignidad de su vida y la de sus hijos y descendientes. Y así estaremos hasta que las nuevas generaciones se vayan limpiando del virus, si somos capaces, simultáneamente, de formarlas y educarlas en el respeto a la diversidad y a los valores democráticos, sin olvidar motivarlos con una buena dosis de empatía, de observación y crítica social así como, de responsabilidad y compromiso para trabajar honesta y decentemente por todo ello. Es decir, si somos capaces de hacer de nuestras futuras generaciones, persona sanas con capacidad de pensar por ellas mismas, para abrir nuestro futuro a la evolución y el progreso. Segunda conclusión para mí, evidente: no se trata de ir contra los partidos de derechas, ya que son necesarios para el equilibrio, no nos engañemos, se trata de echar a los fachas de ¡una puta vez! Sanear nuestra sociedad para que emerjan de ella personas honestas, sinceras, empáticas, responsables ciudadanos en fin, que quieran el bien común, sin élites a las que pretender integrarse ni privilegios con los que beneficiarse. Ciudadanos responsables y críticos con sus gestores que sepan cuáles son sus derechos alcanzados pero, también, que sepan defenderlos y luchar por un horizonte cada vez más justo y equitativo, más decente, donde la corrupción sea una lacra; pero además, asumiendo que la lucha social no debe acabar nunca y que, nunca, se debe bajar la guardia, velando por el bienestar común justo y universal para que no vuelva a ocurrir, lo que estamos viviendo.
El motivo de esta retahíla de seiscientas treinta y nueve palabras y las que quedan, es, una vez más y en un momento de mi vida en el que casi me da igual todo, para llamar a la concordia, al entendimiento, al respeto, a la prudencia… para decirles a aquellos que con buena intención entran al discurso del enfrentamiento y el desprecio, que se detengan en ese caminar convencido que tienen, que se sienten tranquilamente para abstraerse de todo ese ruido interesado y, con empatía, se pongan en los zapatos de “los otros”. Que dejen a un lado prejuicios propios y juicios ajenos, que traten de entender. Que escuchen de verdad, para intentar comprender y no sólo para contestar y/o llevar la contraria. No es difícil. De veras que no…
El único drama real, a mi juicio, fue cambiar la Constitución de noche y a escondidas, para acomodarla a los intereses económicos de los de aquí o los de allí, me da igual, ése fue un buen momento para sublevarse, para gritar y criticar hasta conseguir que la indignidad que nos han hecho se parara a tiempo, para evitar los suicidios, el hambre y todo tipo de dolor provocado con sus decisiones; dolor, desamparo y abandono sólo comparable a una post- guerra. Sin embargo, no vi reflejado en la sociedad tanto drama como estoy viendo con el tema de CataluNYa. ¡Venga ya, hombre! ¿De verdad creéis que se puede acabar el mundo si CataluNYa se independiza de España? Menos ingenuidad, caramba, que ya somos todos mayorcitos. Que en este tema hay mucho mal nacido malmetiendo desde hace muchos, muchos años y, de verdad, ¿en serio creéis que son los independentistas oliendo a azufre, sólo ellos, los que están generando todo ésto? ¡Vamos, venga! Ya está bien de idioteces y de paripés y postureos. ¿Dónde está el sentido común, dónde, todos ésos demócratas “de toda la vida” que defienden en otros países lo que no están dispuestos a admitir en el suyo?
Que ya me he cansado, que ya me da casi todo igual y no me preocupa que se enfaden conmigo, que ya no tengo ése toque conciliador que he tenido siempre y, no sé si alguna vez lo recuperaré.
El mundo, al menos la parte que yo conozco, es una gran balsa de mierda e hipocresía.
Primero, que si CataluNYa puede tener su propio Estatuto respaldado por su Parlament. (Vamos, que no se les estaba haciendo ningún regalo o favor, que era un derecho que tenían como cualquier otra autonomía.) Después, que si a los delincuentes del partido podrido y facha no sabiendo qué más chorradas y provocaciones canalizar por todas las vías posibles CONTRA CataluNYa, se les ocurre que ése Estatut abalado por el Parlament de CataluNYa, no podía ser aceptado en las Cortes Españolas, echándolo con viento fresco al tribunal de sus amiguetes para que hicieran el trabajo asqueroso y sucio que no podían hacer ellos directamente (y ya les hubiera gustado, ya, y cuántos han recordado al dictador de mierda evocando un orden establecido con rigor patriarcal).
A mi me pararon varias veces en la calle con hoja y bolígrafo en ristre para que “firmara CONTRA CataluNYa, literalmente. Y una de esas personas que me paró en aquella época del Estatut hoy, lleva legislatura y media en el Ayuntamiento del pueblo donde vivo. ¿Podéis imaginar qué tipo de gestión puede estar haciendo ésa mujer en su Concejalía? ¡Venga, hombre! Paremos ésta locura. Que el mismo Estatut que sirvió en Valencia no lo aceptaron para CataluNYa, caramba, vamos a poner ya de una vez el foco donde debe estar. Que los PPerastas han sido la mayor fábrica de independentismo. Que se han hecho campañas de menosprecio y ninguneo y se ha mentido en casi todo lo que se ha contado sobre CataluNYa y se ha permitido que todas esas mentiras llegaran lejos para regocijo de todos los que nos querían enfrentados y no unidos contra la barbarie que nos estaban haciendo. Se han hecho campañas contra los productos catalanes y encima, ¡se justificaban con actitudes propias de terroristas! Y mientras, el seny catalán, se fue difuminando a la luz de un mensaje muy claro: “¡Que se vayan a la mierda!” Pues oiga, que no nos quedamos donde no se nos quiere, ¿es tan difícil de entender? Hay que vivir acumulando como ha ocurrido allí, para comprender, por eso hago tanto hincapié en la empatía, porque hay que querer, para comprender. Y, en ese tótum revolútum, todos los espabilados han sabido sacar provecho. La mayoría ha sido manipulada con bonitas palabras y muchos, sabiéndolo, no les ha importado porque era un pasito más hacia el objetivo. Cada uno se mueve a su ritmo pero cada uno se une, uno junto a otro, para luchar por una esperanza, por una ilusión, por un proyecto inacabado, por un derecho, por un sueño, por lo que considera justo, etc., etc., etc. Y, decidme, ¿estáis alguno de vosotros capacitados, tenéis derecho a robarles todo eso a los catalanes? ¿Quién de los que está leyendo esto, si es que alguien ha llegado hasta aquí, se siente demócrata y no está de acuerdo en que los catalanes voten? ¿Quién? Si hay alguno, que se lo haga mirar porque tiene un problema.
Lo he dicho muchas veces, quizás demasiadas, pero hoy lo voy a repetir: no soy partidaria de la independencia de Catalunya ni de ningún otro sitio, porque no creo en las fronteras ni en los límites ni en las prohibiciones. Creo que la Tierra es de todos y que todos tenemos derecho a sentirnos identificados con lo que nos llega al corazón, sea lo que sea, y que nadie tiene derecho a decirle a otra persona cómo debe vivir, dónde y de qué manera se ha de hacer llamar.
Creo en la Justicia y estoy convencida que se puede llegar a ella con un poco de sentido común y con menos mediocridad y estupidez. Y también creo, que todos los que están haciendo sufrir conscientemente a un semejante, lo pagarán.
Los catalanes tienen derecho a votar no una, sino trescientas veces si quieren o creen que lo necesitan. Pero es que además, el resto de españoles también puede… ¿por qué no se movilizaron para conseguir que el desGobierno de españistán pusiera las urnas en la calle para consultar las medidas económicas, por ejemplo? Y pongo este ejemplo y no otro, porque considero que es el más sangrante. ¿Deben los catalanes reprimir su natural iniciativa ante las cosas, por el hecho de que el resto de España esté dispuesta a tragar cuanto le echen? Sí, los catalanes también tienen su corrupción, y sus mentiras y manipulaciones, claro, y sufrieron los recortes antes que las demás Comunidades pero, ¿eso los incapacita para decidir qué quieren hacer? No son mayorcitos para saber lo que quieren? ¿Dónde estaba el presidente que no me representa, de una España que no me representa, mientras se pedía por activa y por pasiva ser escuchados y atendidos? ¿No tenían los catalanes derecho a esperar lo justo y razonable? Pues todo eso y todo lo que podríais saber si os hubiera interesado, ha ido pasando mientras pensabais que era un juego. No señores, no lo es, la vida no es un juego y muchos, queremos vivirla con coherencia, con dignidad y con respeto. El que no lo entienda o no quiera aceptarlo, que no se llame a sí mismo demócrata, porque no lo es.
El error viene de lejos, de cuando debimos exigir una España federal en lugar de una chapuza como la que hicieron. Y que no se ofendan los “padres de la Constitución” ni los abuelos de hoy, tan progres y estupendos ayer, porque nos han vendido durante años algo que no fue real: chanchullearon lo que hizo falta y nosotros, que salíamos de una dictadura, no supimos reaccionar con la razón sino románticamente, con muchas canciones bonitas y haciendo de una peluca el icono de una batalla vencida. Porque la mayoría éramos gente ignorante, no sabíamos lo que era la Democracia y mucho menos vivir en ella así que, ¿cómo íbamos a saber defenderla o cómo íbamos a establecer las diferencias? Si habíamos vivido sin tener noticias de lo que ocurría en la provincia de al lado, ¡que nos habían tenido secuestrados, aislados, ignorantes! Lo único que nos cabía en el corazón era la alegría de sabernos europeos por fin y de haber dejado atrás a un dictador de mierda… pero ¡ja! No sabíamos que quedaban infiltrados esperando ser reactivados…
¿Alguien recuerda el cara a cara del President Mas y del Presidente González? Cada palabra y cada gesto, la prudencia del President Mas era una llamada al entendimiento y el Presidente González, no supo o no quiso mediar con la audacia de antaño, haciendo valer su prestigio como persona y como gestor y acabó regodeándose en una oda a sí mismo, preludio de lo que no tardaría en mostrarnos.
No luchemos contra nosotros, seamos inteligentes y salgamos de esa situación de confort que produce la mediocridad. Si no queréis ser empáticos, sed pragmáticos y pensad que los derechos de los catalanes, son los derechos de todos, compañeros y hay que defenderlos porque eso es lo que garantiza que no nos falten más derechos mañana. Poneos junto a los catalanes, respaldad su derecho a votar que es, repito, el derecho de todos. Reivindiquemos un cambio de la Constitución, luchemos contra el terrorismo de estado al que nos tienen sometidos y ya casi adormecidos, busquemos soluciones, mostremos amistad, cordialidad, ganas de entender al que tenemos enfrente. El enemigo, no son los catalanes, son las instituciones doblegadas por el partido podrido y facha que está dividiendo de nuevo a los españoles.
Adelante, CataluNYa, vive con alegría la esperanza de la liberación de una mácula horrible como es el nacionalismo español, sus partidos podridos y sus fachas.
Vota, CataluNYa, sé libre y, como siempre, sé auténtica.
Mi respaldo, mi empatía, mi cariño y todo mi respeto por aquellos que tienen los collons de plantar cara y luchar por lo que quieren mientras otros, se dedican a criticarlos, a maldecirlos, a decirles lo que tienen que hacer o lo que tienen que votar porque si no, llegará el apocalipsis… nunca se movió nada con la aquiescencia de lo establecido y por supuesto, nunca se consiguió nada sin ir en contra de ideas preconcebidas.
Lucha, CataluNYa, puede que seas la avanzadilla de una España republicana.

domingo, 12 de abril de 2015

Hay amores que matan…


Hay amores que matan…

“Amores queridos”, para algunos, es descargar un puñetazo donde un día hubo un beso. “La maté porque era mía” dicen otros, después de limpiarse las manos de sangre y de culpa.“Los amores reñidos son los más queridos” dice el refranero y, los palurdos, se lo creen.
Querer, amar, es un ejercicio de libertad y respeto que produce bienestar y nos gratifica todos los días de nuestra vida.  Es el camino hacia la evolución personal y la forma de crecer y de ser importante, valioso, para la sociedad y para la propia Humanidad.
Los españoles vivimos pegados al complejo de inferioridad con el que nos bautizan y a un sentido del ridículo exagerado como consecuencia, al igual que las moscas se churrascan en las bombillas. Durante unos años, hemos creído que lo habíamos superado… ¡qué ilusos! Lo llevamos en los genes, en las costuras del tabardo añejo, debajo de las uñas revuelto en mierda, enroscado en el moño y estampado en el DNI junto al nombre. La ilusión ha durado poco, aunque algunos lo han aprovechado muy bien: nuestros hijos son la generación más y mejor preparada de la Historia de España. Pero, el estigma, es más fuerte que ellos, porque lo han mamado y porque se lo hemos tatuado en la piel a base de mensajes subliminales, ya que no hemos sido capaces, sus padres, de sacudirnos la mediocridad y el provincianismo que nos mantiene atados al siglo XIX.
Los usos y costumbres de una sociedad patriarcal, retrógrada e indigna, siguen circulando por nuestras venas y así, convivimos con el machismo y con la injusticia, de igual forma que aceptamos la crueldad impuesta a los animales o el choriceo de los que deberían ser ejemplo de honradez.
Como sociedad, somos una gran pantomima, por no decir una enorme mierda. Todo está del revés. Hemos empezado el castillito por las almenas… y encima, no sabemos limpiar y sanear nuestras casas, nuestras vidas, nuestras ideas. Nos conformamos con aparentar inteligencia porque pensar, agota. Nos dejamos engañar como a niños, aunque la ingenuidad no es el motivo de nuestro descalabro, sino la desidia, la pereza…porque, no sólo pensar cansa mucho, también responsabilizarse como individuos de ésta sociedad tóxica, pestilente, dañina y desagradable.  
“Quien bien te quiera, llorar te hará”, y los desalmados no nos dejan borrarlo de nuestro ADN. Aunque hay quien ni se lo plantea.
“No hay mal que cien años dure”, ¿de verdad? ¿Alguna vez llegaremos a ser adultos?¿Conseguiremos algún día, tener conciencia de nuestro compromiso como seres humanos en este mundo, que deberíamos hacer entre todos?
¡No miréis para otro lado! ¡Que va con vosotros también! ¡Que no estáis contemplando un cuadro que no entendéis! ¡Que no es una película lo que pasa todos los días delante de vuestros ojos! ¡Que somos responsables de lo que hacemos y de lo que no hacemos! ¡De lo que defendemos y de lo que nos callamos!
¿Te crees, tú que me estás leyendo, que escondiendo la cabeza, eres ajeno a lo que está pasando?
El viaje al pasado que nos han impuesto, nos está llevando inexorablemente a la destrucción, pero aún hay intención de voto dirigido al PPartido PPodrido, por encima de nuestras posibilidades.
¿Te da una paliza de muerte y sigues con él, incluso defendiéndolo? ¿Te crees sus excusas, sus justificaciones, sus mentiras? ¿No eres capaz de abrir los ojos y querer ser libre para vivir tu vida lejos del maltrato y la dominación? ¿Te crees que no puedes? ¿Que no sabes?
Te han convencido para creerlo.
No es verdad.
Se aprende y se puede.
Sé libre.
Escucha.
Medita.
Analiza.
Actúa.
Yo lo hago, para dejarle un mundo mejor a tus hijos y a los míos.
Es nuestro deber y nuestra responsabilidad.


Queralt Berga.



domingo, 22 de marzo de 2015

Mariano Rajoy Brey se ha quitado la careta... ¡hay que echarlos!



Hoy me he entretenido viendo varias películas. De la primera no voy a hablar porque era un telefilm de ésos que sólo sirven para ir cerrando el ojo de vez en cuando. Después, ya más consciente de lo que nos rodea, me he decidido por “Hechizo de Luna” porque, sinceramente, tenía necesidad de desprenderme de tanta estupidez electoralista y además, porque en los títulos de crédito, canta mi adorado Dean Martin. La siguiente ha sido “Tiempo de Matar” (A Time to Kill),  porque, aunque ya la he visto muchas veces, no he podido resistirme a revivir una vez más ése momento de impacto, cuando el abogado hace su alegato final en defensa de un padre que ha matado a los violadores de su pequeña hija, lleno de desesperación ante las barbaridades que ha sufrido la niña. Para mí, ese momento es mítico en la defensa de la igualdad entre las personas. La película está llena de idealismo y rabia, de lucha, de humillación, de dolor, pero al final nos consuela la esperanza porque podemos sentir, que se pueden cambiar las cosas, que las injusticias pueden acabarse, que las personas podrán un día vivir en paz, respetándose mutuamente. Los diálogos de esas películas y lo que ocurre en ellas, nos muestran qué camino es el honesto y cuánto valen nuestros valores y los principios de humanidad y justicia social que tanto necesitan los seres sometidos, dominados o aplastados por tantos prejuicios y tanta crueldad en nombre de una supremacía absurda por falsa. También acostumbramos a idealizar lo que parecen pequeños gestos, pero que cambian puntualmente la realidad de los que sufren y a veces, hasta ayudan a modificar leyes y costumbres en beneficio de todos. Al idealizarlo, si hace falta, somos capaces de vernos como el mismísimo Robin Hood levantando un arco justiciero, pues son historias lejanas que no nos comprometen y que no parecen afectar directamente a nuestras vidas.
El romanticismo me ha marcado y, como no podía ser de otra forma, mis ideales también lo son. Sin embargo, eso no significa que sea una blanda, azucarada y meliflua mujer que prodiga mimitos o los exige, no. Creo en mis ideales, románticos porque se basan en la sensibilidad, en la utopía de un mundo mejor, pero soy consciente de la lucha que supone su defensa y, si hace falta dar la vida, se da.
Hace años, creía sinceramente que yo era un ser desfasado, casi decadente, porque mi discurso vital no encajaba ya con la realidad en la que vivíamos pero, lamentablemente, los nuevos tiempos, han exacerbado mi condición natural a la reivindicación social.
De modo que, aquí estoy, con las venas cargadas de argumentos para gritarle a quien haga falta, que ya está bien de hipocresías y sandeces. La Justicia siempre es Justicia, en una película, en América, en una fábrica y hasta en el Parlamento español y en La Moncloa, por no hablar de “la casita del príncipe” ya que ni siquiera la tengo en cuenta.  
Los que creen en la igualdad de oportunidades y en la lucha social, ¿dónde están? ¿Dónde están los que creen que es justo que todos podamos comer y vivir con dignidad? ¿Dónde están los que darían la vida por sus ideales, por sus hijos, por su futuro? ¿Dónde están? ¿Dónde están todos esos que se emocionan al ver en una película que la justicia prevalece? ¿Dónde? ¿Qué más tiene que pasar para que salgan de su escondite? Porque, ¿habéis oído a Mariano Rajoy Brey en sus últimas intervenciones? Que si adanes, que si zascandiles… ¡por favor! ¿No os dais cuenta de que ya van dando los últimos pasos para someternos definitivamente? ¡Que nos están haciendo un golpe de estado a cámara lenta! Es como el sapito dentro de la olla, que no se da cuenta de que el agua se va calentando y llegará a hervir.

“El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reivindicado una vez más este sábado que la recuperación económica «ya es un hecho» y ha advertido, a su vez, de que la gestión no se puede dejar ahora «en manos de amateurs» después de que el PP «haya tenido que hacer todo este esfuerzo en solitario». «Tenemos que impedir que los 'adanes' de la política que florecen por doquier vuelvan a colocar a España en la misma situación de hace cuatro años»
“Rajoy ha recalcado que su partido «no es un perfecto» y le ha tocado «bailar con la más fea», pero «ha cogido España, estamos aquí y hay que decir que lo peor ya ha pasado». «El PP está aquí a disposición de los españoles, no de los zascandiles», ha subrayado” (http://www.abc.es/espana/20150321/abci-rajoy-presidente-valencia-201503211242.html )

“Asimismo, aseguró que el PP "no es un partido perfecto" y le ha tocado "bailar con la más fea", pero recalcó que "está aquí a disposición de los españoles, no de los zascandiles". Rajoy también advirtió de que "no se puede gobernar como algunos pretenden porque requiere tener una cierta experiencia, trabajar, tener aguante, estudiarse los temas". "Este no es un problema para amateurs porque una cosa son los comentaristas y otra los que tienen que gobernar", subrayó Rajoy, que se preguntó: "¿dónde están ahora los que entonces daban lecciones?".” (http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/03/21/rajoy_aprovecha_jornada_reflexion_para_atacar_los_quot_adanes_quot_politica_que_quot_florecen_por_doquier_quot_30184_1012.html )

El terror se está apoderando de mí. ¿Sois capaces de entender lo que hay entre líneas? Nos está diciendo, que somos incapaces de gobernar nuestra vida y de saber lo que queremos, así de claro, porque “ellos” son los preparados, los capaces de entender y estudiar “los temas” y, para que la realidad los asista, nos están quitando todas las vías de desarrollo personal y profesional porque nos quieren incultos y sometidos. Mariano Rajoy Brey no nos engaña, nos está diciendo lo que piensa y lo que siente, y aquí os pongo un enlace con dos artículos suyos para que lo comprobéis, pues en ellos lo deja muy claro: la plebe, no está capacitada para entender el mundo y saber gestionarlo, ésas cosas hay que dejarlas en manos de las familias poderosas y sus descendientes pues, al parecer, están tocados por el dedo divino: http://haciendobolillos.blogspot.com.es/2013/05/autorretrato-de-mariano-rajoy-brey-ahi.html
Estamos volviendo a la dictadura, a los tiempos de desamparo e ignorancia, a la barbarie, al señoritismo, a la desigualdad más absoluta. ¡Lo estamos permitiendo!
Mariano Rajoy Brey ya se ha quitado la careta, ahora va a por todas.
Lo que ocurra mañana domingo en la jornada electoral de Andalucía, nos puede ayudar a cambiar el horrible pronóstico, aunque no echaré sobre los andaluces el peso de la responsabilidad como si sólo de ellos dependiera pues, hoy sábado, las Marchas de la Dignidad, no han traído a Madrid a todos los millones de personas que deberían haber venido. ¿Qué nos pasa? Lo que estamos viviendo no es una película y, desde luego, Robin Hood no vendrá a quitarle al rico para que coma el pobre, eso es algo que tenemos que volver a hacer nosotros, ya que no hemos sabido defender el esfuerzo de nuestros antepasados ni conservar su legado, permitiendo que vuelvan los herederos del dictador a destrozarlo, como los islamistas radicales han destruido tesoros de la Humanidad, impunemente.
Quiero contener mi rebeldía y confiar en que la mayoría de los españoles, hoy, no son como ayer.
¡A llenar las urnas, andaluces!

Queralt Berga

domingo, 8 de marzo de 2015

Los decentes...


Los decentes...

Hemos traspasado el límite de aguante. Ya basta. Rendíos de una vez por todas.
Las personas decentes no podemos seguir asumiendo tanta miseria humana. Recoged los bártulos y desapareced de nuestro presente para no romper más nuestro futuro, ya que el pasado es imposible repararlo. Colocad uno a uno todos vuestros intereses, enchufes, amiguitos del alma y demás perversidades, en un baúl muy grande, tanto, como para que quepa toda vuestra ruindad y echaos a la mar. Nadad, nadad muy adentro, no miréis para atrás. Todos juntos, en comandita, como una plaga bíblica. Alejaos de nosotros, dejadnos en paz para toda la eternidad. Buscad el perdón de vuestros pecados más allá del horizonte, donde se esconden los dioses que firman vuestra voluntad y, si no veis culpas que limpiar, entre tanta riqueza y esplendor, ojalá no tengáis una moneda para vuestro funeral.
A lo largo de estos años, lo hemos denunciado todo y se ha puesto en evidencia vuestro desmán. Pero seguís ahí. Hemos gritado con desespero e impotencia esperando con anhelo que todo fuera un sueño y cerramos los ojos cada noche con la esperanza de que, la mañana, nos traiga el fin de la pesadilla pero, al abrir los ojos, seguís ahí, agazapados, escondidos, camuflados, afilando las armas con las que masacrar a un pueblo que, harto ya de estar harto, os quiere olvidar. Sois una infección agarrada a los huesos que va quitando la vida despacio, sin pausa y sin compasión. Sois tóxicos, dañinos, esperpénticos, miserables, embusteros, hipócritas… no hay suficientes palabras inventadas para resumir lo que sois.
A los decentes nos avergüenza lo que hacéis y lo que representáis. Marchaos y olvidad el camino de vuelta. No os queremos aquí, porque una vida digna y sana es incompatible con vosotros.
La sangre de nuestros muertos, de nuestros héroes anónimos, de nuestros antepasados, nos empuja a luchar por la Justicia, al igual que hicieron ellos. No vais a poder pisotearnos de nuevo, miserables. Vuestro terrorismo y maldad, está llegando a su fin y, esta vez, será para siempre.
La vida que nos estáis diseñando, la que ya nos habéis impuesto, no es aceptable. No lo es y no lo será. La estafa monumental detrás de la cual os escondéis, no justifica el daño que nos estáis haciendo. Nada. Ni el dinero que queréis seguir robando, ni el poder, que os coloca como a simples yonquis. Sois una aberración. La parte nefasta de la sociedad y, hasta de la mismísima Humanidad. Comparable con los narcotraficantes, con los asesinos en serie, con los grupos terroristas.
Los decentes, queremos un país decente. Donde todos quepamos en Libertad, con Justicia social y en toda su diversidad. Las Leyes son del pueblo y para el pueblo, ¿quiénes creéis que sois, bastardos, para sentiros por encima de ella? ¿Cómo podéis respirar, miserables, mientras gobernáis a golpes de decreto, cambiando todo lo que no os conviene para tapar vuestras vergüenzas?
Los decentes, queremos un país decente. Donde quepan nuestros hijos, con sus ilusiones y sus sueños, con su futuro, con sus esperanzas en el porvenir y con sus necesidades elementales cubiertas. Un país, en el que los intereses generales de las personas y sus derechos, sean un lema, un objetivo, un honor, una responsabilidad.
Los decentes, queremos un país decente. En el que podamos sentirnos integrados con honradez y lealtad. Un país que progrese, que se haga grande. Un país en el que la educación sea un camino hacia el respeto mutuo y que la formación nos lleve a la excelencia.
Los decentes no queremos una rémora del pasado que chorrea sangre y muerte. No queremos herencias de dictadores, ni viejos usos y costumbres. Queremos abrir las puertas y las ventanas para que el mundo entre en nuestra sangre, de una vez por todas.
Los decentes, queremos que las momias se queden enterradas, que las personas aprendan a convivir en paz, aceptando los puntos básicos para una convivencia madura y responsable para ellos, y para los demás.
Los decentes, no queremos exclusión social, ni ídolos de barro. No queremos vivir en la mentira ni con hipocresía ni manipulaciones, no queremos ser súbditos de nadie, porque somos ciudadanos libres, con derecho a sentirnos así.
Dejadnos. Olvidadnos.
No os queremos cerca. No queremos veros, ni oleros, ni saber nada de vosotros.
Los decentes somos tan diferentes a vosotros, que somos capaces de perdonar, pero marchaos y no volved.

Queralt Berga.

lunes, 16 de junio de 2014

La sensibilidad... ésa tonteria...


El peso me hunde, me ahoga, me desespera. El peso del dolor, de la crueldad, de la estupidez, del disparate.
No habrá esperanza para el mundo si el ser humano no empieza a promover la sensibilidad. No hay solución que no arranque de la bondad.
Muchos, a lo largo de los años, me han dicho que soy naïf. A modo de insulto, claro. Nunca me importó.
No soy de poner la otra mejilla, es cierto, pero creo que antes de llegar al bofetón, hay muchas maneras de relacionarse entre las personas. Se trata de fomentar el respeto, la empatía, la solidaridad. Hay que llegar al entendimiento, a la razón, a la sensatez. Porque no tenemos el monopolio de la verdad... y ahí lo aplico en primera persona pues, estas palabras, no son más que una reflexión que sale del compromiso con mi entorno.
Creo, firmemente, que la evolución del ser humano es la clave para avanzar en todos los sentidos. ¿De qué nos sirve la riqueza si no la distribuimos con justicia? ¿De qué sirve el descubrimiento de un medicamento si no se pone a disposición de la Humanidad? ¿Para qué se inventan las cosas, sean las que sean, si no es para hacer más amable la vida de la gente?
Estamos perdiendo el tiempo de nuestras vidas en cosas que ya nuestros antepasados, aprendieron que no merecen la pena.
¿No es más importante la felicidad de un niño, que toda la egolatría de los poderosos? ¿No es un grave error dejarse convencer de lo contrario? ¿No es responsabilidad nuestra, como individuos, saber qué es prioritario?
Estamos normalizando el horror del hambre, de las guerras, de la injusticia, como si fuera una factura que hemos de pagar para poder vivir en paz... ¿en paz? ¿Quién puede vivir en paz con el mundo que tenemos? ¿Alguien, de verdad, puede sentarse a disfrutar de un partido de fútbol por muy mundial que sea, sabiendo que justo al lado del famoso estadio, hay personas luchando por sobrevivir? ¿Cómo puede haber alguien que ignore Ucrania, Iraq, Afganistán, Siria, Grecia y las cientos de guerras que hay en el resto del mundo? ¿Cómo se puede desayunar tranquilamente, sabiendo que sólo el dolor y la miseria se ha globalizado?
Hasta hace poco, éramos muchos los que reivindicábamos de muchas maneras, el derecho a comer de los africanos, por poner un ejemplo, ¿y ahora? El hambre ha llegado a nuestras casas, a nuestras vidas. La injusticia social no es ya algo que pasa en otros países, lejanos y subdesarrollados. Está aquí, entre nosotros. Pero muchos miran para otro lado porque, mientras haya otros peor, ellos estarán a salvo. Sin embargo, no habrá nadie a salvo mientras nuestra sensibilidad no nos permita sentir el dolor ajeno y percibirlo como propio.
La vida, ésos días que se van sumando hasta conformar la historia personal de cada uno es, aunque no nos guste reconocerlo, algo efímero. Y sabemos que no nos llevaremos nada entre las manos cuando dejemos de respirar. Algo tan elemental debería hacernos reflexionar sobre nuestros actos, sobre nuestros sentimientos, proyectos y aspiraciones.
Hemos permitido, dejándonos convencer, que el valor del amor no sea el que mueva al mundo. Dejamos que nos engañen cuando se ríen de nosotros porque somos humanos, porque no queremos engañar a Hacienda, porque asumimos nuestros hechos y no mentimos. Nos quieren enviciados porque ellos son corruptos, para justificar la maldad, la avaricia, como si otro modo de vida no fuera posible.
Llega el verano, está a la vuelta de la esquina, y ya hay gente hablando de vacaciones. ¿Vacaciones de qué? ¿Del dolor, del hambre, de los suicidios, de los enfermos muertos por falta de asistencia médica? ¿Vacaciones de la vida, del mundo, de la tristeza, de la injusticia? ¿Vacaciones de nosotros mismos, que no podemos con ésta mierda que nos han montado? ¿Vacaciones de la Prima de Riesgo, que ya no sabemos ni por dónde anda? ¿Vacaciones de Bankia, que nos ofrece chorricientos millones para no sé cuántas cosas que podemos hacer, comprar o disfrutar? ¿Vacaciones de las concertinas, de los pinchos en los bancos para que pagues antes de sentarte? ¿Vacaciones de qué, de quién? ¿Vacaciones para los que no tienen trabajo, ni comida, ni ganas de vivir?
Voy a seguir emocionándome con un cuadro, con una flor, con unos ojos bonitos, con una palabra amable, con la solidaridad, con la justicia, con la bondad, con la esperanza. Seguiré soñando con un mundo mejor. No dejaré que me aparten de mi compromiso por conseguirlo, por poco que sea lo que pueda hacer. Aunque me llamen naïf o tonta del culo, que también los hay brutos... desgraciadamente.


Queralt Berga.

sábado, 22 de marzo de 2014

Mañana...

Mañana...




(22 de marzo de 2014 a la(s) 4:00)

Mañana sólo es un día más en nuestras vidas, lo sé. Habrá nacimientos que cambiarán el rumbo del mundo allá en el futuro y también pérdidas dolorosas que nos harán olvidar el sufrimiento de aquellos cuyo dolor, viene de lejos.
Mañana sólo es un día más, pero mañana, nadie podrá evitar la explosión de dignidad en las calles de Madrid. Los pies cansados, heridos, podrán con las espaldas llenas de ansia de justicia por los hijos sin futuro, por los abuelos sin ayudas, por el trabajo robado, por la salud mal gestionada, por los hogares desahuciados, por los niños desnutridos, por la educación manipulada.
Miles y miles de seres humanos han hecho un viaje duro, obligado, comprometido y muchos miles les estábamos esperando. Al fin están aquí, a medio comer, a medio dormir, pero respirando muy hondo y con mucha fuerza, porque no hay opción al desaliento y, sobre todo, no hay opción a la derrota.
Mañana, amanecerá como todos los días, menos para los que ya no están o no pueden venir por las crueldades institucionales. Ellos no podrán ver las columnas de seres humanos dignos donde los haya, entrando a un Madrid siempre hospitalario y cercano; no podrán sentir la respiración de sus cuerpos agotados ni podrán tampoco, sentir el orgullo de la clase trabajadora colocando a la oligarquía contra una pared que, metafóricamente, se convertirá en un paredón donde ajusticiar la maldad, la crueldad, la mentira, la corrupción, y todos los intereses creados que han generado a su imagen y semejanza.
Mañana, muchos llorarán de emoción, otros gritarán sus consignas, la mayoría sufrirá y pasará hambre o frío o calor pero todos estaremos allí, hombro con hombro. Porque tenemos un Gobierno que miente, manipula, engaña, omite, vende, regala, negocia con nuestro futuro y el de nuestros hijos, oprime, reprime, deroga leyes y decreta injusticia, malversa, expropia, mata, ignora, desprecia, abusa, ningunea y demoniza, hostiga, persigue, espía, defiende a los ladrones y favorece a los ricos, humillan, roban, evaden…
Las llamamos “Las Marchas de la Dignidad” pero en realidad son la diáspora de la desesperación.
Mañana también, quedará muy patente lo huérfanos que estamos. Porque nos faltan, una oposición con las manos limpias y con proyectos, las luchas sindicales, las huelgas generales, los discursos valientes, la postura digna y generalizada de los jueces en nombre de la Justicia, una prensa comprometida con la lucha social, la fuerza de los pequeños y medianos empresarios… pero venceremos.
Mañana, además, será un bonito homenaje para los que lucharon por un mundo justo, mucho antes que nosotros.
Mañana será un gran día y, como todo empezará mañana, aquí dejo unas ideas* para después, para cuando ya no sea mañana pero la lucha deba continuar porque, no olvidemos, que si no cuidamos de nuestra Democracia, nos la arrebatarán o, como hacen los de ahora tan orgullosos de su herencia franquista, lo intentarán…


*IDEAS para después de mañana…

(Extraídas de un comentario en el muro de Lola Tiger)

¿Por qué no nos manifestamos contra los sindicatos pidiendo una huelga general indefinida?
¿Por qué no utilizar ese gran poder de convocatoria para manifestarnos en el cuartel general de la policía para pedir detenciones y apelar a su patriotismo para que se den la vuelta?
¿Por qué no manifestarnos delante de los juzgados para pedir a los jueces que empiecen a hacer valer la constitución y a exigirles que se planten hasta que no haya leyes que impidan a un partido hacer lo contrario de lo que promete?

Gracias Maik Espacio-Tiempo, por sugerirlas.


Queralt Berga.

viernes, 7 de marzo de 2014

Hombres muy negros...

Hombres muy negros...

 
 
 
7 de marzo de 2014 a la(s) 18:47
"El prelado de Alcalá habla de "holocausto silencioso" y de que la libertad de elegir "corrompe" a la mujer mientras que Munilla asegura que en algunos sitios se protegen más los toros que los niños"

Atienda hombre de negro... nos estamos cansando de oírle decir esas cositas con esa boquita risueña...
Holocausto silencioso es morir poco a poco por falta de comida y mantenerlo silenciado por falta de libertad, la de las mujeres y la de los hombres. Ocúpese en rezar por un mundo mejor y haga todo lo posible para conseguir que sus compinches, corrompidos hasta las trancas y tan risueños como usted, hombre oscuro, no le quiten el pan, la justicia y la libertad a todos los niños ya nacidos, a sus madres y a sus padres. Rece, hombre negro, y no se preocupe tanto por el alma de los que no pensamos igual (o sí, pero somos más tolerantes y respetuosos con las creencias de los demás), entre otras cosas, porque somos decentes y luchamos para reconducir un país que se desmorona por personajes como usted, vengan de la secta que vengan y hablen en nombre de un dios cualquiera que, si llegara a reencarnarse, los echaría a todos, incluido a usted mismo, del templo, por muy obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, que usted sea.
"“La libertad de la mujer, como dinamismo inteligente, es una libertad para el don y no se puede corromper afirmando despóticamente el derecho a decidir, el derecho a acabar con el hijo engendrado”"
La libertad de la mujer, como dinamismo inteligente, es una libertad para el "don" de dar la vida o para decidir, con dolor y sufrimiento, si no puede traer al mundo a un hijo. Y ese "don" no se puede ni debe corromper con el cruel despotismo que caracteriza a la iglesia católica, apostólica y romana.
Hombre oscuro, “desvalorizar a la mujer” es hacer lo que usted y sus cómplices hacen, convertirla en un ser sin derechos y despreciada por un hatajo de misóginos que quieren olvidar constantemente que no tienen el poder absoluto sobre las personas, sobre sus sentimientos, sobre sus pensamientos, sus creencias y su capacidad para ser adultos con responsabilidad. En todo caso, ustedes, los hombres de negro, deberían respetar escrupulosamente el libre albedrío, porque su dios así lo dice.

Comentario aparte para el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla... éste, habla de “la incoherencia moral” porque en San Sebastián se prohíben las corridas de toros y se permite “un hospital que sacrifica niños”
Incoherencia moral es dejar que los niños pasen hambre, adoctrinar a los padres para que lo vean como un sacrificio ofrecido a dios y, con todo descaro y con el turbante puesto, defender a un cigoto aplastando a la mujer. Incoherencia moral es vivir en palacios rodeados de privilegios mientras permiten que la pobreza mate a la gente, lentamente.
La catadura moral de su Excelentísima y Reverendísima persona, señor oscuro, habla por sí sola con sus propias palabras: “un hospital que sacrifica niños”

No quiero ni pensar, qué tipo de lemas debieron elegir ambos, a juzgar por sus palabras y comportamiento.

A ver, hombres renegridos, ¿qué creéis que sois? Pues sólo dos hombres sin corazón y con muchos intereses alejados del dolor y el hambre de todos aquellos de los que pretendéis, en un despropósito de osadía, ser sus líderes espirituales y, para más coña... sus pastores...

No hay Santo Pontífice en todos los rincones del Universo que pueda eximiros de vuestra poca humanidad. Y vuestro dios, os lo demandará.

Amén.

Queralt Berga.


"La nada" o las barricadas... ¿qué prefieres? (Publicado el día 12 de febrero de 2014 a la(s) 16:45)

"La nada" o las barricadas... ¿qué prefieres?

12 de febrero de 2014 a la(s) 16:45
Aquí estoy, delante del teclado intentando medir las palabras y procurando encontrar las adecuadas, las justas, las que reflejen todo aquello que tengo necesidad de vomitar. Pero es difícil acertar y mucho más ser prudente cuando las tripas empujan lo que quiere salir… Por otro lado, ¿qué más puedo decir que no haya dicho ya? ¿De qué forma literaria, con qué metáforas se puede testimoniar lo que ves cada día y lo que intuyes y sospechas que está pasando en el submundo de crueldad e injusticia del fango PPero? ¿Qué más pueden denunciar y reivindicar otras personas y asociaciones, instituciones, etc., haciéndolo sin duda, mucho mejor que yo? ¿Hasta qué oídos hemos de alzar nuestro alarido de desesperación e impotencia?
La situación es muy grave. No entiendo, ni acepto, que la vida siga adelante como si estuviéramos viviendo un hecho puntual de fácil solución. Porque ni la más directa oposición, con todos los guantazos y detenciones que ésta acarrea, hace mella en el cerebro atrofiado de ésta mala gente que nos está destrozando la vida. Por lo tanto, ¿habría que invadir La Moncloa? ¿Habría que limpiar la mierda a golpes? ¿Deberíamos declararnos insumisos y dejar de pagar la luz, el agua, los impuestos, los alquileres? ¿Qué hay que hacer para parar a este gobierno genocida?
Los damnificados somos millones y tenemos la fuerza y la razón así pues, ¿qué nos pasa? ¿Cómo permitimos que nos lo estén vendiendo y destrozando todo?
El Partido Popular, compuesto por toda la escoria del franquismo y reconvertidos modernamente en talibanes, han recuperado su fuerza y su poderío más abyecto, sus usos y costumbres, sus tendencias fóbicas hacia la Libertad y la Justicia social, su desprecio hacia la razón, la educación, el progreso, la sensatez, el sentido común, la tolerancia y el respeto a los seres humanos. Y todo lo que digamos, les da igual. Ni se inmutan. Porque saben mentir, camuflar, manipular, y no les importa hacerlo hasta sus últimas consecuencias.
Con la mal llamada “crisis” que no es más que una estafa descomunal, les vino “su dios a ver” y les dijo, en la intimidad de sus alcobas, que todo vale para conseguir una España “como dios manda” Y para ello, los representantes en La Tierra de ese dios malvado, han hincado la rodilla en su reclinatorio y se han puesto a rezar por tan ansiado milagro: una España conversa, sumisa, obediente, silenciosa, sufridora y agradecida por la oportunidad que nos ofrecen de ser un buen cristiano. Porque ellos, todos ellos, saben lo que nos conviene, lo que necesitamos, lo que queremos.
La lista de injusticias es interminable y todos la conocemos. No voy a aburrir detallando casos y cosas, pero no me cansaré de expresar mi desconcierto ante la pasividad de la gente, ante su falta de iniciativa, ante el silencio de los que aún van comiendo.
El Partido Popular hoy, no quiere paz social, no quiere acabar con ETA, no quiere acuerdos ni negociaciones, solivianta los ánimos de todo el mundo ya sean independentistas o estafados por las preferentes, busca el enfrentamiento entre Comunidades, entre el pueblo y la policía, entre hermanos… el Partido Popular hoy, quiere justificaciones para aplastarnos y llevarnos a las cárceles, para aislarnos del mundo, para dominarnos a través de la represión y la opresión. El Partido Popular hoy, quiere volver al pasado y para ello, está conformando las Leyes a su imagen y semejanza, está dividiendo y demoliendo a las personas desde donde más duele: desde el hambre y el miedo. Y nos imponen sus doctrinas, su fe, sus prejuicios, su mediocridad, su insana salud mental; todo ello a través del abuso de poder, la prepotencia, el despotismo y también, claro está, con infinitas dosis de nepotismo.
Mi teoría es sencilla, a juzgar por lo que vemos, oímos y leemos. Y ya lo he dicho en otras ocasiones, pero lo repetiré: han venido para quedarse. Están amueblando la casa y quitando y poniendo todo aquello que les conviene y no les interesa. La están decorando como a ellos les gusta. Y los demás, a callar. Porque ellos saben lo que nos conviene, lo que nos gusta, lo que queremos. Porque ellos tienen conexión directa con su dios, no lo olvidemos, y así será, si no lo evitamos.
Vivir se ha convertido en un sufrimiento tan grande, tan agudo, que cuesta respirar y cada mañana, se necesita más fuerza para llenar los pulmones y seguir adelante sabiendo que la desesperación, es tu único camino.
Cuando ves la cara dura de Gallardón, crecido ante los aplausos de ésas mujeres que deberían despreciarlo, dan ganas de renunciar a la propia vida, porque sospechas lo que está por llegar.
Cuando ves al otro, y al otro, y a la otra y a la de más allá, cómo cumplen con su hoja de ruta rigurosamente y sin pestañear, te sientes protagonista y camino a la perdición.  Porque ya no hay proyectos de futuro, ni campañas de salud para los niños enseñándoles los alimentos por colores para evitar la obesidad, ya no hay sitio en nuestras vidas para el teatro o el cine, ya no nos aconsejan que no nos automediquemos y que vayamos a nuestro médico de cabecera, ya no podemos canalizar algunos euros para ayudar a los que están aún peor que nosotros, ya no nos dejan sentir la sensibilidad de las palabras porque nos las han secuestrado, ya no nos permiten tener ilusiones y sueños…nos están obligando a condenar a nuestros hijos a una vida peor, sin esperanza y sin Libertad.
Les da igual todo lo que podamos decir y sentir.
¿Qué vamos a hacer al respecto?
¿Los vamos a dejar?
Yo me apunto a seguir denunciándolos, a seguir evidenciando su fascismo, a gritar mucho más cada día, a echarlos de una puta vez al hoyo de donde han salido. Me sigo sumando a las mareas, a las manifestaciones, a los escraches, a los trenes, a las caceroladas, a las sentadas, a los gritos y a la rebeldía, a la insumisión y a la desobediencia.
¿Cuántos antidisturbios se necesitan para arrinconar a uno solo de los millones de seres humanos que estamos sufriendo? ¿Y para arrinconar a dos millones? ¿Cuántas cárceles se necesitan para alojarnos a todos?
La fuerza somos nosotros, ¿por qué lo olvidáis? ¿Por qué os dejáis asustar?
Todos a la calle, compañeros, porque, con todos, no pueden.
Todos a pedir explicaciones, todos a plantar cara, todos a denunciar, todos a reivindicar… todos. Hay que organizarse y establecer redes sociales en los barrios porque ellos han eliminado hasta el asociacionismo, y porque la Democracia es el pueblo, y el pueblo ha de decidir lo que quiere, lo que necesita y lo que le gusta. Porque somos adultos y no aceptamos que nadie nos diga cómo hemos de vivir, a quién hemos de amar, dónde poner nuestra fe si la necesitamos y mucho menos, ni hoy ni nunca jamás aceptaremos, que nos trasladen su responsabilidad haciéndonos sentir culpables por querer vivir en Paz, en Libertad y con Justicia.
Por favor, no miréis para otro lado… el dolor está junto a nosotros o es parte de nuestra propia vida.
Como decía Mart Madh ayer en su escrito: a pesar de todo, aquí estamos, HIJOS DE PUTA.

Queralt.

La policía les pega porque son gamberros... (Publicado el día 16 de enero de 2014)

La policía les pega porque son gamberros...

16 de enero de 2014 a la(s) 1:32
Me he cabreado mucho leyendo por ahí, algunos comentarios... hay mucha gente que habla de "gamberradas" y justifica la actuación de la policía... y no puedo callarme, no puedo!!! Así que, cuando he llegado al último, he contestado.
Aquí os lo dejo:

La actuación de la policía no tiene excusa posible. Y no me comparen el enfado de la gente en la calle con la profesionalidad de unos robocob que han sido formados para pegar, si hace falta, a su propia madre. La gente que sale a la calle preferiría estar sentada en su sofá viendo una película, señores, y si se exponen a ser detenidos y apaleados es porque les están robando la vida, poco a poco, de una forma cruel y sin medida. Hace ya dos años que la policía dejó de estar al servicio de los ciudadanos y no querer admitirlo es una irresponsabilidad que va contra todo principio de justicia, de honor y de dignidad. Ante lo que nos están haciendo los políticos, no podemos contemporizar y justificar la actuación de los antidisturbios porque, primero, hasta que ellos no llegan no hay disturbios, señores!, segundo, son la mano armada de los que nos están oprimiendo. Y pensar que, ¡desde luego!, hay que reprimir al que rompe los cristales de una oficina bancaria o quema un contenedor y ni tan siquiera, porque le tire una piedra a uno de esos mercenarios que tan bien hace su trabajo, también es una grave irresponsabilidad. Los que se dedican a criticar el gamberrismo del desesperado, son tan culpables de lo que está pasando como los que lo están haciendo, esto es, el desGobierno ilegítimo de España. Si no nos hubieran robado el dinero y el futuro, nadie saldría a pasar frío, porque a nadie le gusta volver a su casa con un ojo morado o con las costillas hechas cisco... a nadie le gusta, repito, salir de su casa para acabar en una comisaria.
Si a alguien le molestan mis palabras y/o se ofende, que se fije en la gente a partir de mañana, que la escuche cuando van caminando tranquilamente por la calle y oirán testimonios sangrantes, que se interese por si los hijos de su vecino van al colegio con el estómago lleno, que se fije en los ancianos cuando van a la farmacia y verán el suicidio que se están imponiendo por ayudar a sus hijos y nietos... no, no, no me callaré sabiendo la injusticia que se está aplicando a los españoles con total y absoluta impunidad, validado todo ello con la indiferencia del emperador del mundo ante un señor con barba que es una vergüenza nacional... no, no me callaré porque lo que nos está pasando, poco a poco y con una crueldad aplastante, es un golpe encubierto, una tragedia que tardaremos muchos años en superar...
El que no sea capaz de sentir empatía por el dolor y la desesperación del que menos tiene, de aquél al que se le está quitando todo, no es un ser humano.
Nos han empujado a tiempos de reconquista, y así debemos vivirlo... y dar voz al que no tiene o al que no se le oye por el gran y estrepitoso ruido de las fanfarrias con las que se acunan, aquellos a los que les importamos una mierda pues, cubierto su cupo de mano de obra y de servicio doméstico, el resto sobramos. Y si pensamos y exigimos justicia social, más.

Queralt.

Noche de Reyes de hace veintiséis años... (Publicado por primera vez la Noche de Reyes de 2014)

Noche de Reyes de hace veintiseis años...

9 de enero de 2014 a la(s) 1:45
 
(Escrito la madrugada del cinco al seis, noche de reyes, y lo pongo como Nota porque no sé qué salvarán los "amos" de Facebook para el próximo año...)

Hace veintiseis años, en una noche como esta, me salvé de una gran desgracia, aunque a mí me gusta verlo como un gran regalo de los magos de oriente.

Al salir de la ducha y antes de hacer la cena, me quedé a ver en la tele un documental sobre la vida del rey, como homenaje en su cincuenta cumpleaños. Cuando ya estaba acabando y me disponía a levantarme del sofá, un estruendo horrible inundó la casa dejándonos sordos y absolutamente desorientados, pues no sabíamos qué había pasado y durante unos segundos, ni siquiera sabíamos dónde había sido... al final reaccionamos y bastante asustados, fuimos hacia la cocina y vimos el desastre.
Los muebles de la pared, en bloque, habían caído sobre la cocina de guisar y la habían destrozado. Era una cocina de acero inoxidable dura y muy grande, pero quedó doblada. Cuando vino el técnico a ver qué se podía hacer con ella, impresionado, nos explicó la de kilos que aquél nervio que la rodeaba podía soportar.
Si no me hubiera dejado llevar por la curiosidad y el querer ver imagenes antiguas, hoy no estaría aquí contándolo. El golpe fue exactamente en el lugar en el que yo me ponía a preparar la comida así que, si hubiera estado allí, me habrían partido por la mitad.
¿Por qué pasó aquello? Pues por goteras tipo inundación... la vecina de arriba había modificado su piso, no se lo habían hecho muy bien y hacía meses que decía estar buscando dónde estaba el escape de agua para arreglarlo.
Como podeis suponer, fuimos a verla enseguida, vamos, en cuanto pudímos mover los pies...

Hala, que la alegría sea el mayor de los regalos en la casa de todos vosotros...

Queralt.

domingo, 5 de enero de 2014

Año nuevo, ¿vida triste?

Año nuevo, ¿vida triste?

31 de diciembre de 2013 a la(s) 5:21

Mis mejores deseos para el nuevo año a todos mis amigos, familiares y conocidos que, día a día, aguantáis la saturación en vuestros muros de todas mis explosiones de indignación, mis bajones de ánimo... en fin, gracias a todos por aguantarme y sobre todo, por el cariño y la complicidad.
Somos muchos los que vamos en el mismo barco chillando: "¡Velas al viento!" mientras intentamos echar por la borda la mentira, la injusticia y la sinrazón. Pero aún somos pocos, compañeros... todavía hay que gritar más y poner de relieve, con más contundencia, la locura que nos depara "La Era Mariana".
¿Año nuevo, vida triste? No, no, no... con el año nuevo, nuevas esperanzas y fuerzas renovadas. No van a poder con nosotros. Y no importa que hayan venido para quedarse, porque los vamos a echar, porque no son nada, comparado con la dignidad de los españoles, con su formación, con sus capacidades, con su entusiasmo, con su fuerza ante la adversidad. Porque si algo sabemos hacer, es rechazar la injusticia, y lo demostramos cada día, y cada uno, desde donde puede o sabe.
Este año quiero pedir muchos regalos a los Reyes Magos de Oriente... para todos... en la carta he puesto sobre todo, mucha alegría y poco miedo. Y quiero que nos devuelvan toda la dignidad que nos están quitando los malos, y que nos la dejen junto a nuestro corazón en cajas bonitas, llenas de lazos y purpurina, porque los seres humanos no han nacido para vegetar y obedecer sino para embellecer el mundo a través de su trabajo, de sus sentimientos, de su esfuerzo, de su creatividad, de su bondad.
Jamás pudimos imaginar que llegaría un momento como el presente y nunca se nos ocurrió sospechar que nos veríamos obligados a luchar por la Libertad y la Justicia Social, tal como hicieron nuestros padres y abuelos. Y por ellos, porque se lo debemos, no podemos descansar ni un poquito. Pero hay que hacerlo con alegría, con mucha ilusión, con fuerza, porque no nos van a hundir... ¡¡¡NO PASARÁN!!!
Es triste tener que volver a las viejas soflamas que enardecían a nuestros antepasados, más o menos lejanos, ¡pero lo haremos! ¡Hasta que paguen por lo que están haciendo! Y también por lo que hicieron aquellos que les enseñaron. Ya se acabó el buenismo de la Transición, ahora, hay que poner flores y nombres en todas las tumbas y denunciar a todos los que mienten y nos roban la vida. Porque nos lo merecemos. Porque nos lo hemos ganado con el sacrificio, con el dolor y la sangre de todos aquellos que lucharon por nosotros y por una vida mejor.
Amigos, nos ha caído un marrón de los grandes... pero ni un paso atrás.
¡Por la verdad y la justicia!
¡Por la libertad!
¡Por el futuro de nuestros hijos y nietos!
¡Por nuestros padres y abuelos!
¡Por una vida digna con oportunidades justas para todos!
¿Año nuevo, vida triste? ¿Resignación? ¿Miedo? No.

"Las barricadas que cortaban la calle, abrían el camino..."
Así os dejo... con la esperanza...


Queralt Berga.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Ofensa a la Constitución...




El discurso institucional del jefe de la banda hoy, por motivo del aniversario de la Constitución, no ha sido un homenaje sino una ofensa a la propia Constitución y a todos los españoles.
Me siento ofendida, ninguneada, demonizada y traicionada.
Lo digo muy alto y muy claro, porque estoy harta de ver contemporizar entre sonrisas a los que deberían defendernos. Hay que gritarlo, hay que decir sin miedo que, lo que nos están haciendo, es un golpe de estado, lento y disimulado. Por favor, dejad ya de tomaros la realidad a la ligera, no penséis que las cosas van a mejorar solas. Nada cambia o se mantiene sin esfuerzo, sin sacrificio, sin decisión, sin perder el miedo.
Están desmantelando el Estado para convertirlo en su pocilga. ¿No lo veis?
No debemos conformarnos con las migajas de sus mentiras, ni con la esperanza del advenimiento de la razón y la justicia... porque nos están robando el futuro, y están anulando la honradez y la dignidad poco a poco, muy despacio, para que no nos demos cuenta.
Ya no quedan cauces por los cuales el ciudadano pueda participar en las decisiones de su comunidad. Las personas de hoy hemos pasado a ser, lo que ayer fueron nuestros padres y abuelos: gente sin derecho a hablar, a manifestarse, a tener opinión.
Les quedan pocas cosas por derogar, eliminar, vender, cambiar... los estamos dejando... ellos están ganando. 
Mientras nosotros pasamos hambre, ellos viven como siempre o mejor.
Mientras nosotros pagamos, ellos siguen defendiendo a los delincuentes y sus fortunas.
Mientras nosotros lloramos, ellos se sienten satisfechos del trabajo bien hecho.
Mientras nosotros esperamos que todo esto sea un mal sueño y acabe pronto, ellos siguen avanzando y reconquistando sus privilegios.
Mientras nosotros asistimos incrédulos a sus palabras, ellos se alegran de que seamos tan tontos y maleables.
Mientras ellos temen la fuerza de nuestra reacción, nosotros no confiamos en nuestra fuerza y en nuestra razón.
Somos nosotros los que podemos y debemos echarlos a las cunetas de la deshonra pública. Y olvidarlos allí para toda la eternidad. Ocultos tras toneladas de desprecio y deshonor.
No permitamos que nos sigan masacrando.
No permitamos por más tiempo, que nuestros hijos pasen hambre, que nuestros enfermos sean sentenciados, que nuestro esfuerzo y trabajo lo disfruten los que nos están esclavizando.
En un día como hoy, han elogiado una Constitución que, casi al completo, la están incumpliendo.
Son hipócritas, como los franquistas.
Son mentirosos, como los franquistas.
Son déspotas, como los franquistas.
Son, franquistas...
¿Queremos vivir en una dictadura?
Cuando la mayoría acabe dándose cuenta y quiera contestar a esa pregunta, ellos habrán conseguido su objetivo.
La desobediencia es nuestro siguiente paso. Aunque nos pidan el carnet, aunque nos amenacen, aunque nos denuncien, aunque nos detengan. Porque somos muchos más que ellos y porque tenemos un futuro que defender.
El miedo no debe cerrar las puertas de la razón, de la justicia, de la dignidad, de la sensatez.
Lo que estamos viviendo no es una broma, ni siquiera una contrariedad, es un ataque frontal a la Libertad, y una ofensa inaceptable a España y a todos los españoles.


Queralt Berga.

jueves, 21 de noviembre de 2013

La condesita de hierro...



Esperanza Aguirre, es usted tan cínica, que juega con el respeto y el honor al que todas las personas tienen derecho... es usted un tiburón con afilados dientes, del que hay que guardarse por pura superviviencia... ¿se atreve a criticar lo que hace otro gobernante con la intención de marcar una diferencia de honor, justicia y dignidad? Mujer fea (y no me refiero a su cara), ¿cómo se atreve a tratarnos como si fuéramos ignorantes? Si hay un nuevo dictador en el mundo a día de hoy, ese es Mariano Rajoy Brey, ilegítimo presidente de un país destrozado y en vías de empeorar, que está sometiendo a su pueblo con decretos y con injusticia.
Esperanza Aguirre, mujer fea (y no me refiero a su cara), se creerá usted muy inteligente y muy capaz, se sentirá muy fuerte, muy lúcida, pero a mi me parece que es usted antidemócrata, hipócrita y cruel. Señora, "ser de izquierdas" no es una enfermedad, es un orgullo y una gran satisfacción pues, sólo desde la izquierda, se acerca el ser humano a la solidaridad. Y, cuando los "de derechas" de España, ésa casta antigua que ha salido de las cloacas de la dictadura, aprenda a vivir respetando los derechos de todos y no sólo los suyos, estaremos en disposición de convivir en paz, si es cosa que, ojalá, también desean. Aunque, a juzgar por lo que dicen y hacen todos ustedes, no parece ser una de sus prioridades.
Señora fea (y no me refiero a su cara), castillos más altos han caído pues, siempre, la Justicia acaba prevaleciendo.

                
           Pablo Iglesias a Esperanza Aguirre: "Eres una parodia de Tatcher" from La Tuerka on Vimeo.


 Queralt Berga.

Sobre las autorías:

La mayoría de las fotos que ilustran este blog las he recogido en la red y son anónimas pero, si alguien se siente vulnerado en la autoría de alguna de ellas, no tiene más que decirlo y serán suprimidas o, se hará constar el nombre de su autor.

Mi Kay, mi perrita...

Mi Kay, mi perrita...