
Lo vi cómo saltaba con sus patitas efímeras sobre sí mismo... haciendo lo que sabe hacer, viviendo como sabe vivir...
El gorrión se quedó un buen rato delante de mis ojos, cerca de mí, como si supiera que lo estaba admirando... me dejó que le hiciera una fotografía con el corazón...
Mientras, yo pensaba en la simplicidad de las cosas:
Puedes estar largo tiempo reposando sobre un cable eléctrico sin saber, que te estás jugando tu propia vida...
Queralt.
2 comentarios:
Como dijo José Luis San Pedro... Reivindicamos el derecho a la vida pero lo que realmente tendríamos que reivindicar es la obligación de vivirla..
Me has recordado a mis golondrinas, las de los tres nidos que tengo en la terraza del pueblo, aunque este año una obra que no termina me tiene atada "al fresquito madrileño"
Cuando estoy allí me puedo pasar tiempo y tiempo mirando los vuelos rasantes que hacen y cómo se asustan cuando estoy en la terraza y no se atreven a acercarse al nido jajajaj
Siguen sin salirme tus actualizaciones, y además ahora, desués de los últimos cambios hasta he perdido a gente
Besos con un poquito de aire que por lo menos hace estas horas algo más respirables
Soqui
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